Marcos San Román, Madrid.
El mundo del tenis ha sido nuevamente centro de polémica por casos de dopaje. Después de los positivos de Jannik Sinner e Iga Swiatek, se confirmó otro caso el lunes.
El australiano Max Purcell, número 12 del ranking en dobles, fue suspendido provisionalmente por la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA). La suspensión está relacionada con un «método prohibido».
El tenista solicitó entrar en la lista de suspensión provisional el 10 de diciembre. El castigo entró en vigor dos días después.
En un comunicado en Instagram, Purcell explicó que el error fue por una inyección intravenosa de vitaminas que sobrepasó el límite de 100ml. También se informó al equipo médico.
Purcell, doblista consagrado junto a Jordan Thompson como campeones del US Open, declaró que estas noticias son devastadoras para él. Se considera un atleta responsable. Durante la suspensión provisional, Purcell no podrá jugar, entrenar ni acudir a recintos donde se celebren competiciones de tenis auspiciadas por la ITIA. Entre ellos, ATP, ITF y WTA.
El caso generó un fuerte revuelo en el mundo del tenis. Purcell, de 26 años, se coronó campeón del US Open 2024 junto a Jordan Thompson. La pareja también alcanzó la final de Wimbledon.

La Federación Australiana de Tenis (ATF) ha destacado que la suspensión de Max Purcell no se debe al uso de sustancias de dopaje, sino a un método prohibido. Esta situación se añade a los escándalos recientes que han sacudido el circuito profesional.
El número 1 del mundo, Jannik Sinner, sufrió dos breves suspensiones por la detección de restos mínimos de clostebol. Iga Swiatek, la número 2 del ranking femenino, dio positivo en agosto por trimetazidina, una sustancia controvertida cuyo efecto dopante aún está en debate.